Cuando solicitas una tarjeta de crédito

Por Elianne E. González
1. Te conviene tener al menos una tarjeta de crédito. No solo la necesitas para hacer reservaciones de viajes, hoteles y alquiler de autos. Contar con una tarjeta diversifica los tipos de cuentas de crédito que componen tu historial crediticio y aumenta tu puntaje. Paga los cargos cada mes y siempre hazlo a tiempo. El truco está en no endeudarse, no en no tener crédito.
2. Puede ser más fácil conseguir una tarjeta de crédito con un Credit Union o cooperativa de ahorro. Las cooperativas de ahorro suelen dar los mismos servicios que un banco pero como los dueños son los miembros son más abiertos a dar créditos a los principiantes.
3. Ayuda a crear buen crédito estar autorizado en la cuenta de alguien con más historial. Por ejemplo, añadir al conyugue o a los hijos a una tarjeta.
4. Necesitas conocer y comparar el interés y cuánto será después de la oferta introductoria. Desde la ley del 2010, las tarjetas de crédito deben presentar los intereses que cobran de forma comprensible y simple.
5. Hay que revisar los estados de cuenta de las tarjetas y monitorear el historial de crédito. Saber qué hay o qué no en tu historial de crédito te prepara para evaluar si tienes suficiente respaldo para que obtengas una tarjeta de crédito de los principales emisores.
6. Influye cuánto de tu línea de crédito estás usando. Pasarte del saldo máximo otorgado en una tarjeta puede costarte dinero en recargos y afectar negativamente tu historial de crédito.
7. Tienes que pagar siempre a tiempo, así sea sólo el saldo mínimo. Siempre busca pagar los gastos de la tarjeta en su totalidad por lo que mejor no la uses si ya no te alcanza para pagarla toda. Te ahorras intereses y evitas entrar en el juego de financiar y acarrear saldos.
8. Revisa toda la correspondencia que llegue sobre la tarjeta, especialmente los "cheques de conveniencia". Es muy fácil confundir entre propaganda y una carta sobre tus cuentas. Las emisoras de crédito te tentarán mandando cheques para acceder a la línea de crédito y obtener adelantos de efectivo. Si los usas cerciórate que sabes exactamente cómo y cuándo pagarás la totalidad del adelanto, si no, ¡no los uses!
9. No uses la tarjeta de crédito para cubrir déficit en tus ingresos. Si usas la tarjeta para financiar cosas que tu sueldo no te permite, nunca podrás pagarlas del todo porque acumularán intereses más el gasto. Si tienes que sacarla de la cartera, hazlo, ¡no te arriesgues en endeudarte!
11. No pueden cobrarte intereses por encima del 25% del crédito inicial que te otorguen, en el primer año. Según la FED, hay un límite en el porcentaje máximo de los intereses que se puede cobrar en el primer año de servicio en una tarjeta de crédito, en el 25% y deben notificarte por escrito de todos estos cargos. Y tampoco te pueden exigir que un familiar o tu conyugue sea fiador o cofirmante en la cuenta a menos que estés de acuerdo y que sus ingresos sean parte de tus recursos anuales.
12. No pueden cobrarte más de $50 si hay cargos no autorizados a tu cuenta. Las emisoras de tarjetas deben facilitar el proceso de reclamos en caso de que el uso de estas quede comprometido, la pierdas o te la roben. Tu responsabilidad de cualquier gasto que hagan con ella se limita a $50 y ya.
14. No solicites tarjetas en todas las tiendas que ofrezcan descuento por la compra del día, o porque te dan millas o porque tienes reembolsos, sin antes comparar cuánto puede costarte en intereses todos esos "beneficios".
15. NO pierdas los beneficios (millas, puntos, reintegros) acumulados en tu tarjeta. Determina qué beneficio adicional se ajusta mejor a tu estilo de para luego usar esos puntos en cosas más acordes con tus necesidades.











